Vamos a analizar siete creencias erróneas que debemos olvidar cuando estamos buscando empleo, para centrarnos en lo verdaderamente importante y así tener más opciones de éxito.
"Mi CV debe caber en una sola página."
Este mito existe desde tiempos inmemoriales. Todos los candidatos conocen que el CV debe estar redactado de manera tal, que capte la atención del seleccionador en pocos segundos, lo que implica que cuanto más extenso sea, menos probabilidades tendrá para que el seleccionador se detenga a leerlo desde el principio hasta el fin.
Sin embargo no sería lógico ni correcto pedir a una persona con 20 años de experiencia laboral, que resuma su trayectoria en una única página. Este candidato casi con toda seguridad, necesitará más espacio para comunicar sus funciones, los puestos que ha ido ocupando, así como sus logros y competencias a lo largo de los años.
En el polo opuesto, resultaría extraño recibir de jóvenes que buscan su primer empleo, un CV con extensión superior a una página ya que en base a su edad, en muchas ocasiones no han tenido tiempo de iniciar su carrera profesional.
En conclusión: la extensión debe ser razonable, sin llegar a las 34 páginas como ya he encontrado algún caso y sin quedarse corto por seguir al pie de la letra esta creencia errónea.
"Cuantos más CV envíe, más probabilidades tendré."
El mercado laboral ha cambiado, y con él las expectativas de las empresas y las de los seleccionadores. Esto implica que la máxima aplicable en fases de bonanza, ya no es válida para la época que vivimos.
En este momento, el envío de CV debe ser planificado y estar estructurado.
En conclusión: si el objetivo es pasar los filtros, es más importante apostar por la calidad del CV y de los envíos, antes que enviar el CV a absolutamente todas las ofertas de trabajo.
"No necesito redactar una carta de presentación."
La carta de presentación o carta de motivación, como también se la conoce en algunos países europeos, es un elemento importante a la hora de presentar una candidatura. Cuando está bien redactada, el seleccionador puede leer de un vistazo, información precisa y datos concretos que suponen un adelanto sobre lo que después va a encontrarse en el CV.
En conclusión: la carta de presentación no es un elemento del pasado, sino que sigue utilizándose y de manera especial como complemento al CV, sin olvidar que funciona muy bien en aquellos casos en los que el candidato lo envía a contactos, que a su vez lo re-envían a terceros.
"No conozco a ningún Director General que me pueda enchufar."
Todos tenemos contactos. Cierto que quizá estos no ocupen posiciones muy elevadas en un organigrama, pero este argumento no debe convertirse en un freno a la hora de enviar un CV, ni cuando se trata de acceder a un determinado proceso de selección, ni tampoco para conocer más de cerca la empresa en la que nos gustaría trabajar.
El networking es una estrategia a tener en cuenta a la hora de buscar empleo. Nuestra red de contactos debemos cuidarla, mantenerla y gestionarla, evitando recurrir a ella solo cuando necesitemos algo.
En conclusión: hay que salir de casa y asistir a jornadas sectoriales, ferias y eventos. Cuantas más personas conozca el candidato, más oportunidades tendrá de recibir pistas, información valiosa y consejos para seguir avanzando, dándose a conocer y enviar su CV.
"Las redes y el mundo 2.0 no me van a ayudar a encontrar trabajo."
Vivimos en la época de la movilidad. Cientos de millones de usuarios de todo el mundo, se conectan a diario para comunicarse con sus contactos, para buscar trabajo, para intercambiar información, para debatir sobre algún tema de actualidad.
La Red aglutina en una sola plataforma, multitud de datos útiles para el candidato en búsqueda activa. Es un punto de encuentro entre empresas que suben diariamente sus ofertas de empleo, entre seleccionadores y candidatos. Un dato revelador: el 34% de las personas que buscan trabajo, lo encuentran gracias a las redes sociales profesionales.
En conclusión: estar presente en este tipo de canales es indispensable hoy en día para hacerse visible y darse a conocer entre empresas de cualquier tamaño. Entonces, ¿por qué no incluirlo en la estrategia de búsqueda?
"Con darme de alta en uno o en dos portales de empleo, es suficiente."
Este es otro ejemplo de creencia errónea basada en cómo se buscaba trabajo hace unos años. Lo que funcionaba antes, ya no funciona a la hora de encontrar trabajo. Los candidatos deben aprender nuevas técnicas y métodos que les enseñen a buscar de otra manera. Esta evolución ha llegado también al mundo online.
En conclusión: debemos aprovechar todos los canales a nuestro alcance y seguir todas las pistas posibles para por fin encontrar trabajo: medios de comunicación, portales, bolsas de empleo de Ayuntamientos, colegios profesionales, gabinetes de orientación de universidades y centros académicos, Agencias estatales para el Empleo, redes sociales profesionales, ETT, contactos, etc
"No puedo permitirme pagar los servicios de un Orientador de Carrera."
Cada día que pasa sin trabajo, es un día que está costando dinero a la economía familiar, por eso, la figura del Orientador de Carrera se ha convertido en un elemento indispensable en un entorno laboral tan competitivo como el que nos encontramos actualmente.
Las tarifas de un Orientador de Carrera varían y se adaptan a todos los bolsillos. Existen tarifas especiales para desempleados, tarifas personalizadas en función de la situación de cada candidato, de su perfil profesional, de los años de experiencia laboral y del tipo de sesión que se desee contratar.
En conclusión: el duro camino de buscar trabajo siempre resulta más sencillo cuando uno se deja aconsejar y va acompañado, porque cuanto más entrenado esté el candidato, mayores serán sus probabilidades de éxito.